Castigo a la violencia en el fútbol. La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha anunciado, mediante una nota de prensa, que propone multas de 5.000 euros y 12 meses de prohibición de entrada a los recintos deportivos para 11 aficionados radicales de la UD Las Palmas y de la RSD Alcalá que participaron en una pelea el pasado 19 de octubre, dos horas antes de que se celebrase un partido de Segunda RFEF que enfrentaba, en el Anexo al Estadio de Gran Canaria, al filial amarillo y al cuadro madrileño.
Según la información aportada por la Policía Nacional en Las Palmas de Gran Canaria y la Oficina Nacional del Deporte (OND), los seguidores son miembros de los grupos Brigadas Alcalaínas y Ultra Naciente. Los participantes se lanzaron sillas, piedras, botellas, bengalas y otros objetos contundentes de enorme riesgo para la integridad de los aficionados. La Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte califica los hechos como una infracción grave, prevista en el artículo 23.2.a), en relación con el Art. 2.1.a) de la Ley 19/2007, de 11 de julio, sobre la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.
Miedo y desperfectos
«Metí en el baño del bar a un seguidor del Alcalá que tenía la cabeza abierta de una pedrada. Eran dos, y estaban aturdidos y temblando... Estaban aquí tomándose algo cuando gritaron: “Ya están aquí, tenemos que ir a por ellos”», valoraba aquel día un camarero de la Churrería Jonathan que prefirió mantener el anonimato en declaraciones a este medio el día de los hechos.
La llegada de las fuerzas del orden público acabó con el episodio, que dejó destrozos en coches, papeleras y cafeterías. «Hay una señora herida, que estaba tirada en un charco de sangre con una contusión en la mandíbula», relataban varios testigos.